Bodas,  Editoriales

SEVILLA EN PRIMAVERA

Y por fin llegó la estación más bonita del año en Sevilla. La primavera, esa estación que hace brillar cada calle llena de adoquines, donde los naranjos florecen y el olor a azahar impregna cada rincón de la ciudad. Así de bonita es Sevilla en primavera y así de bonita se refleja en esta editorial.

Ya suenan las marchas de Semana Santa en cada casa y el olor a torrijas llega de una punta a otra de la calle, tras esto, con el algarabío de la gente retumbando en los oídos, el sabor a rebujito en su lengua y las ganas de marcarse un par de sevillanas, Marisa, wedding planner de Thirteen Weddings, ideó esta preciosa editorial.

Un precioso vestido de novia, un chaqué y el color rosa cuarzo como hilo conductor, fueron los protagonistas de esta editorial donde no faltaron las risas que retumbaron en la preciosa Hacienda El Arenoso, donde se llevó a cabo.

Silvia Freire fue la encargada del maquillaje y peluquería de María, la modelo de la editorial. Eligió un maquillaje atemporal de estilo sofisticado, con detalles glow de última tendencia, acabando su total look con labios en tono rosado.

En cuanto a la peluquería, optó por una combinación de peinados versátiles. Una trenza que fácilmente se convierte en recogido bajo, de estilo informal pero muy elegante.

El vestido que lució la modelo es de la colección “Titania” inspirada en la comedia de William Shakespear “El sueño de una noche de verano”, del joven y prometedor diseñador Carls Blanc.

Se trata de un vestido de corte sirena, con una gran cola en un tejido fluido que se ajusta al cuerpo. Como detalle, podemos observar florecillas esparcidas por el tul de una de las mangas y parte del escote asimétrico, en la contraria hallamos hojas de tul de color adornadas con preciosos cristales a modo de enredadera.

Para completar el look, la novia luce unos preciosos pendientes de Acus Complementos con hojas plata y piedra en rosa cuarzo, y unos tacones en el mismo tono, de la firma Bea Madrid.

Erick, el modelo, vistió un clásico chaqué con el chalequillo a conjunto del color elegido para la boda, de la firma Luís Castejón. Todo esto fue posible con la ayuda de Menchu, estilista que ayudó a los novios con sus looks.

Sandra, de la empresa Flores Silvestres, fue la artífice de los dos tocados que lució la modelo. El primero, blanco, de porcelana fría y el segundo de plumas, a que combinaba a la perfección con el increíble ramo de flores preservadas formado por pampa, setaria, ruscus, helecho blanco y amapola vaporizada. A juego con él, Sandra también diseñó el prendido del novio.

La mesa fue diseñada por Thirteen Weddings y Sandra, del catering Ángel Utrera. En ella se encontraba un divino mantel en rosa cuarzo, bajoplatos dorados y cubertería de mismo tono, todo ello del propio catering.

Para rematar la mesa, adornando el centro nos encontramos un candelabro decorado por una corona donde primaba el eucalipto y las rosas blancas de la empresa Iberflor.

La papelería es obra de Virginia, de la empresa Girivinia, y está elaborada en papel vegetal. Para los marcasitios, Virginia utilizó unos preciosos azulejos blancos con rosa cuarzo, pintados a mano.

Como broche final, la empresa The Eleven Eight puso a disposición de los novios su maravilloso Rolls Royce, brindándoles la comodidad de ir en un coche de ensueño.

Sonia y Alejandro, fotógrafos de Blanco White fueron los encargados de captar todas las emociones que podéis ver reflejadas en las preciosas fotografías de este post.

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